En la escuela de música tenemos tres instrumentos de los cuatro que forman la familia de la “cuerda frotada”:

El violín es un instrumento de cuerda frotada que tiene cuatro cuerdas. Es el más pequeño y agudo de la familia de los instrumentos de cuerda frotada.

A continuación le sigue, en tamaño, la viola. Es similar en su construcción pero con un sonido un poco más grave.

Finalmente, el chelo sigue a la viola y además ya tiene diferencias significativas: más grande, sonido más grave (y profundo) y una posición de sujeción entre las piernas (en vez de estar sobre el hombro como los anteriores): necesita de una pieza metálica larga llamada “pica” para poder tocarlo cómodamente, lo cual le sirve también como punto de apoyo para no resbalar.

Profesor: Iván Bermúdez

Horario de alumnos: Viernes, 15.30-20.45h

Horario de tutoría: Viernes, 17.45-18.15h

¿Qué lograremos durante los 4 cursos?

  • Adoptar una posición corporal que permita la colocación adecuada del instrumento, que favorezca el manejo del arco y la actividad de la mano izquierda así como la coordinación entre ambos.

  • Controlar la producción y la calidad del sonido.

  • Demostrar una sensibilidad auditiva que permita la mejora de la afinación.

  • Conocer básicamente las características y las posibilidades sonoras del instrumento y utilizarlas en el repertorio.

  • Utilizar una técnica instrumental básica.

  • Adquirir el hábito del análisis, aplicando conceptos formales básicos.

  • Leer textos musicales escritos para el instrumento propio y realizarlos en el mismo.

  • Interpretar un repertorio adecuado al nivel, solo y como miembro de un grupo.